Esta iniciativa tiene origen y antecedentes en el periodo en que el Presidente se desempeñó como Gobernador de Antioquia (1995‐1997), y encaminó su gestión hacia un modelo de Estado Comunitario que daba especial importancia a la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas, ejecución y supervisión a través de Consejos Comunales.
Dados los resultados alcanzados como Gobernador con la implementación de este programa, el Presidente de la Republica decide aplicarlo desde el comienzo de su gestión en el Gobierno Nacional (2002‐2006), en uno de sus esfuerzos por mejorar la situación de debilitamiento del sector público en el territorio nacional, como forma de acercar la Administración Pública al conjunto de la sociedad, y así fortalecer la credibilidad ciudadana en las instituciones públicas e incrementar la coordinación interinstitucional entre los diferentes niveles de gobierno.
El Programa desde su inicio, busca ser el escenario propicio para la interacción y el diálogo entre la sociedad y las instituciones públicas en la determinación de los problemas comunitarios que deben ser atendidos, así como permitir que los dirigentes expongan ante la comunidad las acciones realizadas para el cumplimiento de los compromisos y tareas que han asumido.